ACOGIDA

PLAN

VIDA DE AMOR

LAS OBRAS

LA SEÑORA


E-MAIL

OBRAS MISIONERAS


La pauvreté en Jamaïque
Jamaica: un país donde la naturaleza es
majestuosa y rica, pero el pueblo es tan pobre...
Une dame jamaïcaine devant son pauvre logis

A pedido de S.E. Mons. Paul Michael Boyle, Vicario apostólico de Mandeville, en Jamaica, los Hijos e Hijas han abierto dos misiones en su Vicaría, en febrero de 1992.

Los Hijos de María - Bull Savannah
A su llegada, varias parroquias son confiadas a los Hijos de María. El apostolado misionero de los Hijos de María es muy diverso y necesita una acción directa en los medios más desfavorecidos. De esta forma, los Hijos de María aportan, en la medida de sus posibilidades, ayuda, alivio y consolación: comunión a los enfermos católicos, asistencia espiritual y sacramental, sin ignorar la asistencia material: distribución de comestibles y de ropa en general; transporte de personas alejadas de los centros; cuidado a los enfermos, visitas y ayuda en un colegio para sordos mudos.

En septiembre de 1993, un colegio secundario es abierto en Bull Savannah, bajo la responsabilidad de los Hijos de María. Entre ellos varios dan clases en diferentes materias, ayudados por laicos benévolos que se ofrecen generosamente para enseñar gratuitamente durante un año o más.

Las Hijas de María - Black River
Desde su llegada, en 1992, en la parroquia Santa Teresa, en Black River, las Hijas de María son activas en la parroquia, contribuyendo a la ayuda física, síquica, moral y espiritual.

Ellas llevan la comunión a enfermos y a personas ancianas, entregan cursos de catecismo, forman coros y organizan diferentes actividades para los jóvenes. Una Hermana enfermera da los primeros cuidados a los más desposeídos.

Otra religiosa Hija de María es designada directora del colegio maternal (sala cuna) que agrupa más de un centenar de niños.

Les élèves de l’école secondaire
Los alumnos del colegio secundario
de Bull Savannah.

Une classe de l’école maternelle
En Black River, una centena de
niños frecuentan el colegio maternal.

C’est l’heure du biberon...
Hermana Lucille con
sus brazos llenos...

Desde 1996, las Hijas de María tienen la responsabilidad del orfanato que ellas han abierto en la casa ancestral situada sobre su terreno. Esta casa, abandonada durante varios años, ha sido renovada gracias a la generosidad de Caballeros de María benévolos que participaron en el viaje apostólico de 1995, organizado por El Ejército de María, con miras a restaurar los lugares para acoger a los huérfanos.

Una decena de niños han encontrado refugio, rodeados de sus nuevas mamás... religiosas, que no escatiman sus esfuerzos a fin de entregarles todos los cuidados necesarios.

En el don generoso de sí mismas ellas pueden cada día cumplir la tarea, tratando de crear en la casa un ambiente familiar, donde cada uno puede realizarse libremente sintiéndose amado y apreciado. Para eso, ellas son beneficiadas por la ayuda generosa de jóvenes adultos benévolos que, por turno, no vacilan en donar varios meses y aún un año completo de su vida, para servir la causa misionera.

 


© 1998 - Derechos reservados: ÉDITIONS CO. DAME, Quebec, Canadá

haut