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Desde el 25 de marzo de 1945 al 31 de mayo de 1959, María Santísima se apareció cincuenta y cinco veces a Ida Peerdeman, una señorita de 40 años en ese entonces, viviendo en Amsterdam, Holanda, entregándole importantes mensajes para la Iglesia y para el mundo.
Como los mensajes de Fátima, en 1917, y de Akita (Japón), en 1973, ya reconocidos por la Iglesia, los mensajes de Amsterdam son de una actualidad dramática. La Señora habla en términos suplicantes de grandes calamidades en la Iglesia y en el mundo, e indica, con su amor maternal, el único remedio eficaz para una verdadera renovación: María llama a la conversión sincera de los corazones y a la vida sacramental.
Un Titulo nuevo
En sus mensajes, la Virgen María se presenta como la Señora de todos los Pueblos, pues «fue Ella quien ha recibido el poder de unir los pueblos en una sola y única Comunidad. Todos los pueblos reunidos en una gran Comunidad, es sobre eso que este mundo y este tiempo deben trabajar, y eso es lo que, repetidas veces, yo anuncié» (Raoul Auclair, La Dame de tous les Peuples [La Señora de Todos los Pueblos], Quebec, Ediciones Stella, 1982, 51.ª visión, 31 de mayo de 1955).
Un Título nuevo: la Señora de todos los Pueblos
Una Oración
Ella ha venido a reunir todos los pueblos en una sola Comunidad «en el Espíritu, el Verdadero Espíritu Santo» (8 de diciembre de 1952). Delante de las plagas que amenazan a la humanidad, la Señora entrega una Oración a su mensajera (11 de febrero de 1951) e implora su difusión a fin de proteger el mundo.
Un quinto dogma marianol
En el transcurso de sus apariciones, María incita también a la Iglesia a preparar el Dogma de María Corredentora, Mediadora y Abogada, prometiendo la «verdadera Paz»: «Cuando haya sido promulgado el Dogma, la Señora de todos los Pueblos enviará su bendición. Entonces en ese momento la Señora de todos los Pueblos enviará la Paz. Sí, Ella les ayudará cuando el Dogma haya sido promulgado» (31 de mayo de 1955).Entonces, solamente en ese momento, la Iglesia volverá a ser resplandeciente, porque ella habrá sido profundamente purificada antes de entrar en los tiempos pacíficos del Reino de la tierra, que pedimos cada día en el Páter: «Venga tu reino en la tierra....como en el cielo.» Este reino donde la Justicia, la Paz y la Alegría serán instauradas por la venida del Espíritu Verdadero que debe aún venir, pues por María vendrá el Espíritu Santo: «Ella viene, y es para anunciar el Espíritu Santo (...). Pueblos, esta Paz verdadera, es el Reino de Dios. El Reino de Dios está más cerca que nunca. Comprendan bien estas palabras» (31 de mayo de 1955).
El último Dogma de la era mariana
Realización de los mensajes
Entre los mensajes de la Señora de todos los Pueblos, varias predicciones están ya realizadas, probando de esta manera la autenticidad de las comunicaciones. Mientras la fe estaba aún muy viva, la Señora había predicho el 29 de marzo de 1946: «La religión deberá conducir un duro combate; se quiere aniquilarla. Será hecho con tanto refinamiento que casi nadie se enterará.» En 1951, Ella anuncia la apertura del Concilio Vaticano II (realizado en 1963) y, el 19 de febrero de 1958, que el Papa Pío XII será «elevado junto a los Nuestros», al comienzo del mes de octubre. En efecto, el Papa muere el 9 de octubre. La Señora también ha anunciado claramente, el 10 de diciembre de 1950, la construcción (13 de agosto de 1961) y la caída del muro de Berlín (noviembre de 1989), como también la guerra de los Balcanes.* * *
«Este tiempo es nuestro tiempo», tal es, a lo largo de sus mensajes, el aviso de la Señora de todos los Pueblos, quien ha venido a preparar el camino del Señor con miras a su reino.
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