APOSTOLADO DE LOS CABALLEROS DE MARÍA
|
Alentados por la promesa de la Virgen de Fátima: «Al final, mi Corazón Inmaculado triunfará», estos apóstoles desafían las tempestades contra la Iglesia:
- Ellos favorecen una corriente de fervor mariano en la Iglesia por la devoción a la Santísima Virgen y el Rosario, su arma de combate.
- Dan valor a la adoración del Santísimo Sacramento.
- Incitan a los miembros para vivir las tres grandes Alianzas que San Juan nos indica en su Evangelio:
a) la alianza en el misterio de la Eucaristía,
b) la alianza en el misterio de la Virgen María junto a la Cruz,
c) la alianza con Pedro.
- Difunden la enseñanza del Magisterio.
- Guardan la práctica de las procesiones religiosas con la Eucaristía, el trono de la Virgen María, las banderas marianas, la bandera papal.
- Mantienen el canto gregoriano en los oficios religiosos.
- Multiplican las ceremonias religiosas en la belleza y la grandeza de una liturgia tradicional y renovada.
- Reaniman la devoción de los primeros sábados de mes pedidos por la Santísima Virgen en Fátima.
- Llevan a la Virgen peregrina en las familias.
- Entronizan la devoción del Sagrado Corazón en las familias.
- Presentan diaporamas sobre la vida de Jesús, las epifanías de la Virgen María y la vida de los Santos.
- Hacen peregrinaciones en los lugares tradicionales.
- Difunden la buena lectura y se dedican a la venta de objetos religiosos.
- Denuncian el mal e invitan a sus hermanos a gozar de las alegrías que resultan de una vida conforme con las leyes de Dios.
© 1998 - Derechos reservados: ÉDITIONS CO. DAME, Quebec, Canadá