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LOS OBLATOS PATRIOTAS

Sigle des Oblats-Patriotes
« DIOS ES EL PRIMER SERVIDO »

Fundación
El Ejército de María y la Familia de los Hijos e Hijas de María han acordado un lugar importante al desarrollo de la vida espiritual y a los medios a seguir para dirigirse hacia la Patria celeste, que nos ha sido prometida.

La devoción a las tres Blancuras B la Eucaristía, María y el Papa B, el amor a la Iglesia, son las características dominantes de todo Caballero de María que ha comprendido su misión en la Iglesia.

Ahora bien, la familia debe desempeñar otra misión a jugar en el seno de la sociedad, con vistas a la Ciudad terrestre: la patria. El amor a la patria, para cada uno, permanecerá siempre como un deber, en prolongación del amor familiar. Por ser verdaderamente Hombre, Jesús ha vivido la experiencia de la patria que Él ha amado. El arraigamiento de los hombres en una patria terrestre que ellos aman les prepara a mejor vivir en armonía con la Iglesia y la estructura del Estado.

El Ejército de María tendía primero a la reforma personal de sus miembros. Luego, con la fundación de la Familia y de la Comunidad de los Hijos e Hijas de María, era la familia humana, célula fundamental de la Iglesia y de la sociedad, que está alcanzada y renovada.

Una cuarta Obra se ha injertado a las tres primeras, esta vez para desarrollar otro aspecto importante de la persona humana: el patriotismo bien entendido, uniendo en un mismo amor la Iglesia y el Estado.

De esta forma, en un espíritu de resurgimiento personal, familiar y social, y colocado bajo la dependencia de María Mediadora, en el Centro Internacional del Ejército de María, en Quebec, es donde tiene lugar el 15 de agosto, en la fiesta de la Asunción de María, la fundación de los Oblatos Patriotas.

Reunidos delante de la estatua que representa a María Mediadora, los quince primeros miembros hacen la promesa de ejercer sus actividades de orden temporal, patriótico y espiritual, ayudando al mismo tiempo a los otros a abrirse a los fines sobrenaturales, a fin de mejor percibir las exigencias fundamentales de la justicia social.

Juana de Arco en la hoguera
Juana de Arco en la hoguera

Divisa
«Dios es el primer servido.» ¿No es acaso el recuerdo de la divisa de Santa Juana de Arco, la doncella de Orleáns, que hizo coronar al rey Carlos VII en Reims, donde ella había llevado su estandarte? Juana de Arco, personificación del patriotismo popular francés, ha quedado la gloria, la más pura de la historia de Francia. Ella fue reconocida por su valor ante la muerte, lo que hizo decir a los ingleses: «Hemos quemado a una Santa.»

«Dios es el primer servido», he aquí la palabra de orden propuesta, a espaldas de todos los miembros, desde la fundación del Ejército de María, aconsejándoles llevar todo hacia Dios: todo su ser, sus bienes espirituales y materiales.

Que María Mediadora, patrona de los Oblatos Patriotas, les ayude a vivir de la mejor manera su divisa: «Dios es el primer servido», a fin de que al atardecer de su vida, ellos puedan, en la alegría del deber cumplido, repetir una vez más: «Todo para la gloria de Dios y de la Patria.»

El emblema de los Oblatos Patriotas y el hábito de coro
El emblema de los Oblatos Patriotas refleja el carácter a la vez espiritual y patriótico de esta Obra: el globo terrestre coronado de una cruz, color oro, destacándose sobre la blancura de un lis.

El globo terrestre y la cruz recuerdan la aparición de María a Catherine Labouré. La Inmaculada llevaba en sus dos manos el globo terrestre coronado de la cruz y lo presentaba al Padre B gracia concedida en 1830, en la Capilla de la calle del Bac, en París.

El lis, que figura en la bandera de la provincia de Quebec, aparece también en la bandera real francesa, de esta Francia, nuestra madre patria, Hija mayor de la Iglesia.

Hábito de coro
Durante las ceremonias solemnes de los Oblatos Patriotas, los miembros de esta Obra revisten el manto negro y blanco, adornado con el emblema: globo terrestre, cruz y lis, fijado en el hombro izquierdo, recordándoles que ellos deberán llevar por todas partes el amor a su patria, en el respeto y el interés de su nación, sin olvidar que el ideal, el más alto, se sitúa a nivel de la Iglesia. Ellos estarán por lo tanto al servicio de estas dos Causas, de manera que el horizonte de abnegación se extienda con aquel de la fraternidad. Tal será la gloria de nuestros Oblatos Patriotas, en camino hacia el Reino.
Avril 1991, Montmagny - Cérémonie des Oblats-Patriotes
Foto: 27 de abril de 1991, Montmagny - Entrada de los Caballeros llevando su cetro.

La Misión de los Oblatos Patriotas

 


© 1998 - Derechos reservados: ÉDITIONS CO. DAME, Quebec, Canadá

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