TESTIMONIOS Y APRECIACIONES SOBRE
|
Estudio de «Vida de Amor» por un teólogo experimentado
En 1973, el Padre Lionel Mélançon, teólogo y censor en la diócesis de Trois-Rivières, acabando de llegar de un año de estudios en Roma, emprendía, a pedido del Vicario General del Santo Padre, Su Excelencia Monseñor Jean-Pierre van Lierde, la lectura seria y profunda de los volúmenes de Vida de Amor. Durante diez años, el Padre Mélançon ha leído y releído, a medida que éstos fueron redactados, todos los volúmenes publicados en 1979 y 1980. Luego, en mayo de 1983, después de diez años de observación atenta y asidua, publicaba un folleto Vida de Amor: ¡Leí y creí!, precisando esto:
«Como la mayoría de los lectores, me pregunté varias cosas, no sobre dudas de doctrina dogmática o moral, sino más bien sobre puntos prácticos tales como la oportunidad de escribir ciertos hechos, ciertas acciones de personas conocidas, ciertas opiniones. Estas dudas han desaparecido, una tras otra, y la última en la finalización del volumen XV. Doy gracias a Dios de haberme ayudado a leerlo todo sin prejuicios, sin condenar demasiado rápido. Me inclino ante la Providencia y la Sabiduría de Dios quien es libre en sus caminos y en su voz» (Vida de Amor: ¡Leí y creí!, por el Padre Lionel Mélançon, Quebec, Ediciones Marie-Paule, Vida de Amor Inc.). |
![]() El Padre Lionel Mélançon, de Trois-Rivières. |
Desde hace 23 años, el Padre Mélançon es de una fidelidad notable, siempre dispuesto a leer, atenta y severamente, con un espíritu crítico y analítico, todos los escritos de la Fundadora, de los cuales los Apéndices I a V de Vida de Amor, que fueron publicados en 1992 y 1993.
Algunas apreciaciones, entre tantas otras,
llegadas de diferentes partes del mundo«Vida de Amor, ¡qué enseñanza! En esta escuela de vida ascética, espiritual y mística, encontramos un remedio a todos nuestros estados del alma y para todos los momentos difíciles de la vida.»
Jacques Ducharme, Montreal, QUEBEC
***
«Vida de Amor es como un gran grito de amor que se repercute al hilo de sus páginas.»
Marylène Vandecasteele, Comines, BÉLGICA
***
«Vida de Amor es una brújula espiritual indispensable para seguir el camino estrecho en esta vida, sin alejarse.»
André Saunier, Bordeaux, FRANCIA
***
«He leído Vida de Amor por tercera vez, y es siempre una enseñanza nueva que recibo.»
Yvonne Desbiens, Pont-Viau, QUEBEC
***
«Vida de Amor nos invita a comprender realmente la vida espiritual y nos incita a servir generosamente al Señor que nos ha amado tanto. Esos grandes sufrimientos tocarían un corazón de piedra.»
Padre L., Texas, ESTADOS UNIDOS
***
«Con Vida de Amor, vivimos en un mundo maravilloso que nos entrega una pequeña idea de las bellezas del cielo.»
Marie-Thérèse Buyse, Marquain, BÉLGICA
***
«Vida de Amor me parece un testimonio elocuente, un testimonio del amor, de la ternura y de la solicitud de la Trinidad para quien se abandona a su acción divina, a ejemplo de María Santísima.»
Una Hermana misionera de ÁFRICA
***
«Vida de Amor podría convertir al mundo entero, y aun a los Obispos.»
Monseñor Emery Kabongo 1985, Secretario privado del Papa Juan Pablo II
(desde 1992, Mgr Kabongo es Obispo de Luebo, República del Congo, ÁFRICA)***
«Acabo de terminar de leer Vida de Amor. Encontré en su lectura en materia de mística lo que solamente encontré en fragmentos en la vida de santos, pues he leído un gran número. Pero los volúmenes de Vida de Amor, son una revelación. Es un verdadero fuego artificial místico jamás antes visto. ¡Qué riqueza! Estoy maravillado.»
Padre Jules-Marie Krauss, Barr, FRANCIA
***
«Vida de Amor es para mí una guía espiritual, un consuelo en mis momentos difíciles, un estimulante para mejor amar a Dios, y un libro de sicología que me ayuda en la educación de mis hijos.»
Noëlla Bélanger, Lévis, QUEBEC
***
«Tengo 75 años, soy sacerdote y religioso, le agradezco de todo corazón haber escrito Vida de Amor. Escribiendo esas páginas usted ha realizado una obra apostólica de primer orden. Esta obra que le ha costado tantas noches de insomnio produce frutos de gracia, lejos al exterior de las fronteras de Canadá. ¡Qué grande es Dios en sus obras!»
Padre van Doornik, m.s.c., Apeldoorn, HOLANDA
***
«¡Vida de Amor! ¡Qué grande es este misterio de amor! Yo comienzo a amar la Iglesia; acabo de constatar que soy un hijo de la Iglesia y que es necesario hacer algo por ella.»
Joseph Allaire, Quebec, QUEBEC
Todos derechos de reproducción, de traducción y de adaptación reservados para todos países:
© 1998 - MARIE-PAULE, VIE DAMOUR INC., Quebec, Canadá