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«La inmensa suma de Vida de Amor, de la cual quince volúmenes están escritos, constituye un testimonio místico de gran novedad en la Iglesia. Así pues, Dios dispensando sus gracias, pero también renovando sus exigencias, las ha hecho variar según la oportunidad de los tiempos. ¿Y quién puede negar que nuestro tiempo sea uno de los más densos, el más extraordinario, el más trágicamente grandioso de aquellos cuya Historia guarda memoria? (...) Y uno se da cuenta en efecto, en varios campos o grados de la vida espiritual, sobrenatural o mística, de que nuestra época está llena de hombres y mujeres que parecen haber llegado al extremo de las virtudes y de las gracias que tenían los más grandes santos de antes. (...)
«Vida de Amor: es una vida como todas: vista exteriormente, las mismas miserias; pero interiormente, ¡qué luz y, sobre todo, qué misterio!
«Porque no se trata sólo de una vida santa, célula de pureza en este cuerpo corrompido de la sociedad y no es tan raro después de todo , se trata de un misterio.
«Como el hecho es muy habitual entre los elegidos de Dios, quien les confía un día una misión, Marie-Paule, desde su infancia, fue objeto de gracias sobrenaturales. El alma de tales niños es bastante simple para recibir simplemente lo que Dios da generosamente y gozar muy naturalmente de eso que ella no discierne como un favor sobrenatural.
«Vida de Amor se inicia pues por una efusión del Amor de Dios. Pero Dios iba pronto a enseñar a Marie-Paule, convertida ya en joven esposa, que el amor que Él exige de las almas privilegiadas es semejante al amor del Hijo del hombre: el sacrificio, el sufrimiento y la muerte. Por fin, la configuración en la contradicción y la irrisión, así como fue Jesús, «señal de contradicción» (Lc 2, 34) y «objeto de burla» (Mt 27, 29). (...)
«He aquí pues la vida configurada que va a ser impuesta, pero impuesta porque fue aceptada con anticipación a la que estará a la vez obligada a vivir y a escribir esta vida de Amor. La advertencia le fue dada muy temprano, en la efusión de las gracias de la adolescencia. Más tarde, en el momento más oscuro del abandono, la orden de escribir le será esta vez impuesta por la Iglesia, por la autoridad de un sacerdote, su Director espiritual.
«¿Por qué esta exigencia y tal obligación? Pues, porque esta Vida será un día el Testimonio. La grandiosidad de esta Vida es función de la grandiosidad de los tiempos. Nosotros sabemos que son tiempos únicos; y esta Vida tiene algo único. (...)
«Luego el secreto de Vida de Amor es un misterio unido al misterio de la Corredención.
«El misterio de la Corredención, tal es el objetivo; la configuración, tal es el método. Y la que Dios había comprometido en este camino difícil avanzaba en las tinieblas. Ella tenía que hacer de nuevo el camino que hizo Jesús en su Pasión; tenía que vivir de nuevo, en modo de vida simple, lo que sufrió el Salvador en el cumplimiento de la Redención. Con la distancia infranqueable, evidentemente, que hay entre el Creador y la criatura, entre Aquel que es la Imagen y aquella que es la Semejanza.
«Esto, Marie-Paule lo sabía; pero no lo comprendía. Como María quien sabía en su corazón en calidad de Inmaculada Concepción, lo que no comprendía en su cabeza en su limitación humana. ¡Pero ellos (José y María) no comprendieron! (Lc 2, 50)».
Raoul Auclair
(Extractos del prefacio del primer volumen Vida de Amor)
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